Con la expedición de la Resolución 1315 de 2026, el Ministerio de Salud y Protección Social adoptó la Política Nacional de Humanización en Salud 2026-2035, una hoja de ruta que orientará las acciones de los diferentes actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud para fortalecer una atención centrada en las personas, las familias y las comunidades.
La política reconoce que la humanización va más allá del trato durante la atención. También involucra la manera en que las instituciones organizan sus procesos, fortalecen la comunicación, promueven el trabajo colaborativo y generan condiciones que favorezcan una atención segura, ética, integral y de calidad.
¿Qué significa esta política para el talento humano en salud?
La resolución reconoce al talento humano como un actor clave para consolidar una cultura de humanización en el sistema de salud. En ese sentido, plantea el fortalecimiento de competencias y habilidades que hacen parte del ejercicio profesional y que deberán incorporarse progresivamente en los procesos de formación, gestión y desarrollo institucional.
Entre los aspectos más relevantes se encuentran:
- Fortalecer las habilidades de comunicación para brindar información clara, oportuna y comprensible a pacientes, familias y cuidadores.
- Promover la escucha activa y la toma de decisiones compartidas, respetando la autonomía y las necesidades de cada persona.
- Favorecer el trabajo colaborativo entre las diferentes profesiones y disciplinas que intervienen en la atención.
- Actuar bajo principios de ética, solidaridad, respeto y corresponsabilidad, fortaleciendo las relaciones de confianza entre los diferentes actores del sistema.
- Participar en procesos de formación orientados al desarrollo de habilidades relacionales, liderazgo, resolución de conflictos y gestión del cuidado.
- Reconocer las características sociales, culturales y territoriales de las personas para brindar una atención más integral y pertinente.
Sin embargo, la Resolución reconoce que, para poder tener éxito en estos procesos, la humanización del talento humano es clave y deja claro que, si no se garantiza el bienestar de los profesionales, no se puede hablar de un sistema de salud humanizado.
En este sentido, también se destaca la obligación de implementar procesos de bienestar para el personal de la salud como parte de la política.
Responsabilidad de todo el sistema
La Política Nacional de Humanización establece que su implementación no recae únicamente en los profesionales asistenciales. EPS, IPS, entidades territoriales, directivos, organismos de inspección y vigilancia, así como los demás actores del sistema, deberán incorporar estos lineamientos en sus procesos, de acuerdo con las competencias que les corresponden.
Para ello, la política contempla un plan de acción con metas, responsables e indicadores de seguimiento que orientará su implementación hasta el año 2035.
Un cambio que fortalece el ejercicio profesional en salud
Más que una nueva política pública, la Resolución 1315 de 2026 propone un cambio de cultura en la prestación de los servicios de salud. Su propósito es que la calidad no se mida únicamente por los resultados clínicos, sino también por la forma en que se comunica, se coordina el cuidado, se toman decisiones y se construyen relaciones de confianza entre pacientes, familias, instituciones y talento humano.
En Fepasde creemos que fortalecer las capacidades del talento humano también contribuye a una atención más segura, ética y centrada en las personas. Por ello, conocer los cambios normativos que orientan el sistema de salud es una herramienta para el ejercicio profesional y para la construcción de servicios cada vez más humanizados.



