Han pasado cerca de cuatro meses desde que la pandemia ocasionada por el Covid19 paralizรณ el paรญs, hoy lentamente la reapertura econรณmica se acopla a lo que llamamos la nueva normalidad o dicho de otra manera una nueva forma de vivir; con nuevos hรกbitos, mรบltiples restricciones y con una incertidumbre constante frente al tratamiento clรญnico del Sars-COV-2, siendo el personal en salud quien ha tenido que enfrentar a este enemigo silencioso que ya cobra mรกs de cinco mil muertos en nuestro paรญs.
Sin embargo esta no ha sido la รบnica dificultad que han tenido que sortear por estos tiempos, pues la pandemia precarizรณ y puso en evidencia ante el paรญs, las difรญciles condiciones en las cuales ejercen los mรฉdicos y en general todas las ocupaciones del gremio de la salud en Colombia. Pero entonces, por quรฉ si el personal en salud es elogiado como el gran hรฉroe y aclamado con aplausos, llevan consigo un lastre de indiferencia y falta de garantรญas justas y dignas.
Segรบn informaciรณn recopilada por la Sociedad Colombiana de Anestesiologรญa y Reanimaciรณn, โS.C.A.R.Eโ., agremiaciรณn que no solo representa a los anestesiรณlogos del paรญs, sino que ademรกs protege integralmente a mรกs de 60.000 profesionales de la salud; a junio de 2020 diferentes instituciones del paรญs debรญan solo a los anestesiรณlogos mรกs de siete mil millones de pesos ($7.738.888.484), asรญ lo dio a conocer el presidente de la sociedad cientรญfica, Mauricio Vasco, al Ministerio de Trabajo, por medio de un manifiesto donde se evidenciรณ que los departamentos de Atlรกntico, Cรฉsar y Bolรญvar son los que mรกs adeudan honorarios a los especialistas. รnicamente el Hospital Rosario Pumarejo de Lรณpez de la ciudad de Valledupar debe la suma de $1.485.776.329 (Mil cuatrocientos ochentaicinco millones de pesos) segรบn datos obtenidos por el Sindicato de Anestesiologรญa del Cesar y La Guajira, seguido del Hospital Universitario del Caribe cuya deuda alcanzรณ los mil cuarenta y uno millones de pesos ($1.041.559.288).
Estas alarmantes cifras de pagos adeudados a los mรฉdicos, se adhieren a la persecuciรณn que han tenido que vivir a lo largo del paรญs, mientras se juegan su vida atendiendo y salvando la vida de pacientes Covid19, ya que es inevitable que en el ejercicio de su profesiรณn no se corra un riesgo muy alto en el contagio del nuevo coronavirus. Segรบn datos del Instituto Nacional de Salud โINSโ al 10 de julio de 2020 han sido 2.633 profesionales de la salud los que han contraรญdo la enfermedad, de los cuales 2.042 se encuentran asociados a la prestaciรณn del servicio, siendo el personal de enfermerรญa y los mรฉdicos generales los mรกs afectados.
A pesar de las iniciativas adelantadas por el Gobierno Nacional para proteger al talento humano en salud, estas se quedan cortas y han sido muchos los obstรกculos que el personal mรฉdico encuentra y debe enfrentar en diferentes partes del paรญs. De acuerdo con Marco Aurelio Pompeyo, mรฉdico anestesiรณlogo y representante del Sindicato Unianestesia de Norte de Santander, el apoyo por parte de la ARL Positiva en Cรบcuta en temas de bioseguridad es insuficiente, y tuvieron que acudir ante la justicia para que los jueces ordenaran a la ARL el cumplimiento de la entrega de elementos de protecciรณn personal.
Recientemente, los especialistas tuvieron que poner una tutela contra la ARL seรฑalando la omisiรณn y la negaciรณn por parte de Positiva en el apoyo y suministro de los elementos de bioseguridad, dicha tutela fue impugnada por la ARL, por lo cual los mรฉdicos debieron acudir a otro recurso legal para hacer valer sus derechos como trabajadores del sector salud.
Finalmente fue el Tribunal Administrativo de Norte de Santander quien fallรณ a favor de los especialistas, amparando de esta manera sus derechos fundamentales a la salud, vida y trabajo en condiciones dignas y resolviendo que Positiva debรญa entregar los elementos de protecciรณn personal de manera periรณdica y de conformidad a la ley. Frente a situaciones como esta, la pregunta es ยฟAcaso es justo que el personal en salud, ademรกs de estar batallando contra el Covid19, tenga que acudir a procesos jurรญdicos y legales, que representan un gran desgastase, para que las entidades cumplan con las obligaciones que la ley les atribuye? La respuesta lastimosamente pareciera ser sรญ.
โLos profesionales de la salud no podemos seguir siendo vistos como mendigos, no debiรฉramos estar implorando y rogando que se nos respeten nuestros derechos. Se nos deben respetar, mรกs aรบn en medio de una pandemia, donde somos nosotros quienes estamos en primera lรญnea batallando contra esta enfermedadโ afirmรณ Pompeyo.
A esto se le suma el informe que presentรณ la Contralorรญa General de la Repรบblica que logrรณ evidenciar que mรกs del 47% de profesionales encuestados en los 32 departamentos del paรญs, manifestaron que han tenido que adquirir elementos para su autocuidado como: caretas, respiradores N95, guantes, polainas y demรกs, con sus propios recursos. Adicional, que un 22% informรณ que el pago de honorarios es tardรญo y en su mayorรญa adeudan de 1 a 3 meses de salario.
Y sin que esto sea suficiente, es cada vez mรกs evidente la persecuciรณn al talento humano en salud, recientemente fue conocido el caso del mรฉdico Alexander Garcรญa en Cali a quien lo fotografiaron y amenazaron de muerte o el caso del mรฉdico Heandel Renterรญa en el Chocรณ quien muriรณ de Covid19 esperando recibir el pago de varios meses de salario.
La lista es larga y tenebrosa y a pesar de que las sociedades cientรญficas, agremiaciones y sindicatos mรฉdicos no descansan en sus esfuerzos por proteger al talento humano en salud, el panorama parece continuar empeorando debido a que aunque el Ministerio de Salud ha emitido circulares y decretos para supuestamente velar por los intereses del personal mรฉdico, muchos de ellos han dejado vacรญos y carecen de medidas realmente efectivas que castiguen su incumplimiento. รnicamente por poner un ejemplo, en Colombia si un mรฉdico o cualquier ocupaciรณn de la salud es aislado por sospecha de Covid19, percibirรก el valor de la incapacidad solo a partir del diagnรณstico que lo confirme como positivo para esta enfermedad y si cuenta con contrato de planta con la instituciรณn.
No obstante, segรบn datos del Colegio Mรฉdico Colombiano el 54% de los mรฉdicos generales y el 56% de los especialistas laboran bajo modalidad de orden de prestaciรณn de servicios, lo cual significa que si alguno de estos profesionales resulta ser aislado por sospecha de contagio y su prueba termina siendo negativa, ninguna entidad se harรก cargo de pagarle los dรญas que estuvo aislado, ya que no representan dรญas de incapacidad asociados a una enfermedad laboral y tampoco pueden ser percibidos como dรญas laborados, en consecuencia este tiempo no es asumido o reconocido por la instituciรณn. Esta desprotecciรณn no ha sido abordada de manera clara y contundente ni por el Ministerio de Salud ni por el Ministerio de Trabajo, lo cual es realmente preocupante.
Ese fue el caso del mรฉdico Fabiรกn Mauricio Trujillo, anestesiรณlogo de la ciudad de Armenia quien tuvo contacto con un cirujano positivo para Covid19, y por ende fue aislado por sospecha; aunque su prueba afortunadamente resultรณ ser negativa, durante ese periodo de aislamiento no percibiรณ ningรบn tipo de pago a travรฉs del sistema de seguridad social, dado que sostiene un contrato por prestaciรณn de servicio, esta situaciรณn cabe seรฑalar es comรบn para un nรบmero significativo de trabajadores de la salud y es muestra de la grave e histรณrica precarizaciรณn a la que estรก sometido el talento humano en salud
โEl principal problema que tenemos muchos mรฉdicos es que trabajamos por prestaciรณn de servicios, solo nos pagan el tiempo que vayamos a la clรญnica, entonces al ser aislado durรฉ dรญas sin recibir honorarios, ni incapacidad. El fondo de todo esto es el tipo de contrataciรณn, nadie se responsabiliza por nosotrosโ agregรณ el especialista.
Este es solo un breve recorrido que evidencia el reiterado panorama que vive el personal en salud en Colombia en medio de la pandemia, un talento humano perseguido y sin garantรญas que se prepara para enfrentar lo que se prevรฉ estรก por venir, mรฉdicos, especialistas y ocupaciones que reciben manifestaciones efรญmeras de gratitud, pero que al fin de cuentas siguen estando desprotegidos por un modelo frรกgil y sin garantรญas, una situaciรณn que pareciera no importarle al paรญs.



