Fecha: mayo 6, 2026
Nidia Zabala – Gestor Líder para el Desarrollo Gremial SDA

La fuerza invisible del gremio: lo que sostiene la anestesia más allá de la técnica

En la anestesia, el trabajo en equipo no es una opción: es una necesidad. Cada acto anestésico requiere confianza, coordinación y respeto mutuo. Sin embargo, más allá de la técnica y la experiencia, existe una fuerza invisible que sostiene nuestro ejercicio profesional: el colegaje y la unión gremial.

Ser colegas significa reconocernos como parte de una misma comunidad. Implica respeto por el trabajo del otro, solidaridad en los momentos difíciles y compromiso con la dignidad de la profesión. Cuando el colegaje se fortalece, se construyen equipos más seguros, entornos laborales más sanos y una práctica de la especialidad de mayor calidad.

La unión gremial es la expresión colectiva de ese colegaje. Unidos podemos defender condiciones laborales dignas, proteger nuestro ejercicio profesional y enfrentar los desafíos del sistema de salud con una voz sólida y representativa. La fragmentación nos debilita; la unión nos da fuerza.

Cuando el conflicto entra al equipo

Uno de los conflictos más sensibles dentro de los núcleos suele estar relacionado con las plazas laborales. Este aspecto no es solo administrativo; tiene profundas implicaciones éticas y profesionales. Respetar las plazas laborales significa proteger la estabilidad, la confianza entre colegas y la convivencia profesional. Cuando se respeta el espacio laboral del otro, se fortalece el tejido gremial y se evita la competencia desleal que tanto daño causa a la profesión.

Gestionar constructivamente los conflictos no significa evitarlos, sino aprender a transformarlos en oportunidades para fortalecer el trabajo conjunto. Reconocer su existencia, abrir espacios de diálogo, buscar soluciones colectivas y mantener el respeto como principio irrenunciable son pasos esenciales para preservar la cohesión del núcleo.

Más que técnica, también es humanidad

La anestesia es una profesión que exige excelencia técnica, pero también excelencia humana. Los pacientes confían en nuestras manos, pero nosotros necesitamos confiar en quienes trabajan a nuestro lado.

Construir núcleos de anestesia basados en el respeto, el colegaje, la unión gremial, la comunicación y el liderazgo no es solo una aspiración ética: es una responsabilidad profesional. Porque, al final, cuidar a nuestros pacientes también significa cuidar la forma en que nos relacionamos entre colegas.

En la S.C.A.R.E. creemos que el respeto, la comunicación y la colaboración son pilares esenciales de nuestra labor.

Unidos somos más fuertes. Unidos somos S.C.A.R.E.

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