La Sociedad Colombiana de AnestesiologĂa y ReanimaciĂ³n, S.C.A.R.E, en conjunto con la AsociaciĂ³n Colombiana de Sociedades CientĂficas (ACSC), ha venido analizando activamente el proyecto de Manual Tarifario propuesto por el Ministerio de Salud y ProtecciĂ³n Social desde el pasado 23 de abril y cual fue retirado ese mismo dĂa. Se espera que cuando el proyecto sea publicado nuevamente, tenga en cuenta varios puntos que han sido objeto de ese anĂ¡lisis, dentro de los que se destacan:
1. DefiniciĂ³n del acto anestĂ©sico, al cual se le realizan adiciones y ajustes.
2. Claridad en la metodologĂa utilizada para definir las tarifas. Es fundamental que el proyecto del manual tarifario explique de manera detallada y transparente la metodologĂa empleada para establecer las tarifas; esto incluye los criterios, fĂ³rmulas y datos utilizados en el proceso de cĂ¡lculo.Â
Un ejemplo de imprecisiones detectadas en la metodologĂa W trabajada por el Ministerio de Salud se evidencia al calcular la variable de tiempo, ya que en ella solo se contemplaba el tiempo del actuar del especialista tratante desde el inicio (incisiĂ³n) hasta el final del procedimiento (cierre de la herida quirĂºrgica), dejando por fuera actividades y procedimientos realizados antes o despuĂ©s de este periodo como monitoria invasiva, bloqueos, y todas las actividades relacionadas con la atenciĂ³n perioperatoria.
3. Cada especialidad mĂ©dica tiene caracterĂsticas y requerimientos especĂficos que deben ser considerados en el establecimiento de tarifas. El nuevo proyecto debe reconocer y respetar estas particularidades, asegurando que las tarifas asignadas sean adecuadas y justas para cada especialidad. Esto incluye la consideraciĂ³n de factores como la complejidad de los procedimientos, la complejidad del paciente (ASA), el tiempo y los recursos necesarios, y las competencias especializadas de los profesionales; el manual puede estar en contravĂa en lo dispuesto en el ArtĂculo 18 de la Ley 1164 de 2007 y eventualmente con lo dispuesto en el CĂ³digo de Ética MĂ©dica.
4. InclusiĂ³n de las observaciones realizadas por las sociedades cientĂficas. Las sociedades cientĂficas, como S.C.A.R.E., poseen un conocimiento profundo y especializado sobre las necesidades y realidades del campo de la salud. Por tanto, es crucial que el Gobierno considere y, en la medida de lo posible, incorpore las observaciones y recomendaciones realizadas por estas entidades durante el proceso de revisiĂ³n del manual tarifario. La participaciĂ³n activa de las sociedades cientĂficas garantizarĂ¡ que las tarifas reflejen las condiciones reales del ejercicio profesional y los costos asociados.
5. Cumplimiento con mandatos jurisprudenciales y obtenciĂ³n de conceptos de entidades relevantes. Es imperativo que el proyecto cumpla con los mandatos jurisprudenciales establecidos, garantizando que las tarifas sean justas y legales.
6. No ser regresivo con respecto a lo que se tiene hoy en dĂa. Es crucial que el nuevo manual tarifario no represente un retroceso en tĂ©rminos de remuneraciĂ³n y condiciones para los profesionales de la salud. Las tarifas deben reflejar adecuadamente el valor y la importancia del trabajo asistencial, evitando cualquier disminuciĂ³n en comparaciĂ³n con las tarifas actuales. Un enfoque progresivo reconoce la influencia del tiempo en el poder adquisitivo del dinero y es necesario para garantizar la sostenibilidad y calidad del sistema de salud en general. Al hacer un anĂ¡lisis general tanto en las calificaciones propuestas, como en el factor de conversiĂ³n y en la Unidad de Valor BĂ¡sico-UVB, se evidencia un desfase significativo en el reconocimiento por la realizaciĂ³n de los procedimientos, afectando en gran medida la capacitaciĂ³n e idoneidad requerida por los especialistas para la atenciĂ³n de nuestros pacientes.
Desde la S.C.A.R.E. continuaremos analizando detalladamente todo lo relacionado con el manual tarifario, en colaboraciĂ³n con otras sociedades cientĂficas y actores relevantes del sector salud, para presentar observaciones tĂ©cnicas que contribuyan a que las tarifas establecidas reflejen adecuadamente las realidades y necesidades de los profesionales de la salud, garantizando la equidad y sostenibilidad del sistema de salud en Colombia.



