Fecha: abril 7, 2026

S.C.A.R.E. emite pronunciamiento sobre consumo problemático de sustancias y hace un llamado a fortalecer entornos seguros en salud

consumo sustancias

La Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación (S.C.A.R.E.) expresa su solidaridad con los profesionales de la salud en Argentina y en toda la región, frente a los hechos recientes que han hecho visible una realidad compleja que toca profundamente a nuestra especialidad. Como anestesiólogos, sabemos que hablar de consumo problemático de sustancias no es fácil, pero guardar silencio tampoco protege a nadie. Este es un desafío humano, profesional y gremial que no puede abordarse desde el juicio, sino desde la comprensión, la evidencia y el cuidado mutuo. Hoy más que nunca, necesitamos fortalecer una conversación honesta, libre de estigma, que impulse la prevención, el apoyo oportuno y la construcción de entornos más seguros para quienes ejercen nuestra profesión y para los pacientes que confían en nosotros.

Este no es un problema aislado ni exclusivo de una especialidad. Es una situación que atraviesa múltiples disciplinas y contextos, y que refleja la interacción de factores individuales, laborales y sistémicos. La evidencia internacional ha mostrado que los profesionales de la salud presentan una prevalencia de trastornos por uso de sustancias entre el 10% y el 15% a lo largo de su vida, con riesgos particulares en especialidades como anestesiología, donde existe mayor acceso a fármacos de alto potencial adictivo y condiciones laborales de alta exigencia.

Específicamente en anestesiología, los estudios han reportado incidencias de abuso grave de estas sustancias entre el 1% y el 2%, con una alta letalidad asociada, especialmente por opioides potentes.

Es importante diferenciar que el consumo problemático de sustancias se refiere a un patrón de uso que genera consecuencias negativas en la salud, el desempeño o las relaciones, mientras que la farmacodependencia corresponde a una condición clínica caracterizada por pérdida de control, necesidad compulsiva de consumo y, en muchos casos, dependencia física y psicológica; ambos conceptos hacen parte de un continuo, pero no son equivalentes.

El consumo problemático de sustancias y la farmacodependencia en este contexto no pueden analizarse únicamente desde la esfera individual. Existen elementos estructurales del ejercicio profesional que aumentan el riesgo, tales como:

  • Acceso facilitado a sustancias controladas, especialmente opioides y anestésicos intravenosos.
  • Altos niveles de estrés crónico, asociados a la toma de decisiones críticas, carga asistencial y responsabilidad sobre la vida de los pacientes.
  • Privación del sueño y jornadas extensas, que afectan los mecanismos neurobiológicos de regulación emocional y conductual.
  • Cultura profesional que favorece el silencio, el ocultamiento del error y la autoexigencia extrema.
  • Exposición repetida a situaciones de alta carga emocional, incluyendo eventos adversos y desenlaces críticos.

Estos factores configuran un entorno ocupacional que incrementa la vulnerabilidad y puede actuar como desencadenante o perpetuador del trastorno, lo que sustenta su comprensión como una condición con un importante componente laboral, social e institucional.

Frente a esta realidad, desde S.C.A.R.E. reiteramos nuestro compromiso con:

  1. La desestigmatización del consumo problemático de sustancias, reconociéndolo como una condición de salud tratable.
  2. La promoción de entornos seguros, donde buscar ayuda no implique riesgo de exclusión. El fortalecimiento de programas de apoyo en salud mental y consumo de sustancias, con enfoque en detección temprana, tratamiento, reintegración y el bienestar laboral
  3. La educación continua sobre factores de riesgo, señales de alerta y rutas de atención.

Desde la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación invitamos a toda la comunidad de profesionales de la salud a:

  • Entender que pedir ayuda es un acto de responsabilidad profesional.
  • Reconocer signos de alerta en colegas y actuar desde la empatía no desde la indiferencia
  • Promover una cultura de apoyo entre pares, donde el reporte oportuno sea una herramienta de cuidado, no de castigo.

El cuidado de quienes cuidan es una responsabilidad colectiva. Solo a través de la empatía, la corresponsabilidad y el compromiso institucional podremos avanzar hacia entornos más seguros, humanos y sostenibles.

S.C.A.R.E. hace un llamado a las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, a las Administradoras de Riesgos Laborales ARL y a los servicios de anestesia, para fortalecer de manera decidida las medidas de prevención, control y trazabilidad de los medicamentos sometidos a fiscalización o de control especial, aplicar baterías de evaluación de riesgo biopsicosocial del Ministerio de Trabajo (Resolución 2764 de 2022) y la realización de tamizaje activo de consumo de sustancias en profesionales de salud.

La prevención del consumo problemático también requiere acciones concretas en los entornos de trabajo. Por ello, es fundamental que los líderes de servicios quirúrgicos y los médicos especialistas en anestesiología se enfoquen en:

  • Reforzar los sistemas de control de inventario y trazabilidad de medicamentos de control;
  • Evitar que queden sobrantes de medicamentos en salas de cirugía o en otras áreas asistenciales;
  • Garantizar que los medicamentos no utilizados o parcialmente utilizados no permanezcan en custodia informal dentro de los servicios y sean devueltos oportunamente a farmacia, de acuerdo con los protocolos institucionales;
  • Asegurar el desecho adecuado y verificable de remanentes, bajo procesos claros y auditables;
  • Promover, siempre que sea posible y pertinente, estrategias como el uso de unidosis, con

el fin de disminuir excedentes, mejorar la trazabilidad y reducir riesgos de desvío.

Estas medidas no deben entenderse como acciones de desconfianza hacia el talento humano en salud, sino como parte de una cultura de seguridad que protege simultáneamente a los pacientes, a los profesionales y a las instituciones.

Por otra parte, Colombia ha avanzado en el control del Propofol y recientemente el Ministerio de Salud y Protección Social expidió la Resolución 0116 de 2026, mediante la cual se incluyó como medicamento de control especial con el fin de evitar su desvío, uso indebido y riesgos asociados a su manejo. Sin embargo, debe seguirse avanzando en los mecanismos de control a los que se ha hecho referencia.

Canales de reporte y apoyo disponibles

Desde S.C.A.R.E. recordamos que existen rutas formales, confidenciales y seguras para acompañar estas situaciones. Invitamos a la comunidad a conocer y utilizar activamente la ruta para la atención y para el reporte de sospecha de consumo problemático de sustancias; la cual permite reportar de manera confidencial casos relacionados con farmacodependencia, prácticas inseguras o condiciones que afectan el ejercicio profesional. Estas rutas están diseñadas no solo para el reporte, sino también para ofrecer orientación, acompañamiento terapéutico y procesos de reintegración laboral.

Así mismo, ponemos a disposición el programa de apoyo emocional Orientarte, accesible a través del portal Orientarte S.C.A.R.E., un espacio 24 horas gratuito diseñado para brindar atención profesional, escucha activa y acompañamiento en salud mental, entendiendo que estas situaciones requieren un abordaje integral, oportuno y sin juicios.

Recordamos que el primer paso puede darlo cualquier persona: el mismo profesional, un colega, un amigo o un familiar, siempre bajo principios de confidencialidad, respeto y enfoque terapéutico.

Te invitamos a consultar el comunicado completo aquí.